lunes, 30 de septiembre de 2013

ALMAS INMORTALES EN CUERPOS FISICOS PERECEDEROS: LO QUE SOMOS...


Uno de los aspectos más importantes de la espiritualidad, es darnos cuenta de que "no somos cuerpos físicos dotados de una alma", sino justo al revés: somos almas que utilizamos cuerpos físicos para experimentar y crecer en este mundo tridimensional.  Lo principal en nosotros es el Alma (pues somos almas), que es la que da Vida al cuerpo físico que le sirve en cada una de las etapas existenciales, en este ámbito físico en donde se ha comprometido a seguir creciendo.  El Alma es la conductora del cuerpo físico, de manera "solo parecida" a como se conduce un automóvil -sin ser el propio automóvil- sino quien lo conduce.  
Cuando salimos del ámbito físico de tres dimensiones "ya no necesitamos el cuerpo físico", el cual dejamos "aparcado" en la cama, en donde regenera su energía de las actividades que le hemos dado.  Este proceso es permanente y natural en todos los seres humanos pues, en el transcurso del descanso nocturno salimos del cuerpo físico como almas que somos.  Todo el mundo puede tener esta vivencia en forma consciente.  Es lo que llamamos "sueños", cuando apenas recordamos o con muy poca lucidez los lugares que hemos visitado como almas.  A medida que despertamos consciencialmente  el recuerdo se va tornando nítido y sabemos que hemos estado experimentando en otros ámbitos dimensionales, algunos lo recuerdan con detalle. Es lo que se llama "viaje astral"  del que tanto se ha hablado y que todo el mundo realiza con más o menos consciencia.  Y no tiene peligro alguno, ya que es un funcionalismo muy natural de todas las almas que, en este mundo experimentan y crecen en cuerpos físicos de una complejidad maravillosa. 

                                                                                


El Alma es inmortal y ha venido del cosmos con muchas experiencias y conocimientos, y ahora, está experimentando en el planeta Tierra, en el mundo físico de tres dimensiones, a lo largo de todo un ciclo completo tal y como lo decidió en su momento, y en forma lúcida y consciente.  En contrapartida, lo que es "perecedero" dentro del tiempo dual en que nos movemos, es el cuerpo físico  que, como se sabe nace, crece, madura y muere en un lapso de tiempo, más o menos flexible, dependiendo de las diversas circunstancias de consciencia y vida, para llegar a la "fecha de caducidad" antes o después.  Entre la muerte física y el próximo nacimiento, también conocido como "espacio entre vidas" , el Alma recapitula y se prepara -si es el caso- para un nuevo retorno al mundo físico. 
El Alma tiene cualidades maravillosas y eternas, que ha "tapado" la propia densidad física de este ámbito, unida a los desequilibrios humanos que eso ha comportado, así como la acumulación de "conflictos no resueltos" (que con frecuencia quedan de una vida para otra) dentro de las diferentes y multiples etapas existenciales, las cuales nos corresponsabilizan a todos sin excepción.   Hasta el extremo que una gran mayoría de seres humanos ha olvidado su verdadera identidad como almas inmortales, a cambio de una identificación total con el cuerpo físico perecedero y con la propia dimensión física, desembocando en el mundo de las "creencias" y por tanto llegando a creer que el "cuerpo físico" es literalmente "todo" y que no existe "nada más".
Toda esta "identificación", todo este camino "desesperado" a ninguna parte, tiene, por supuesto, un conocido protagonista muy, pero que muy aferrado a la materia densa de este mundo y que ha nutrido ni más ni menos que a la propia "personalidad humana", apoderándose de la mente y deseando substituir al Alma.  Sabéis a quien me refiero, no?  Claro:  al ego subjetivo y plural, autor de todos los desequilibrios y espejismos de nuestro mundo, por haberle sido dadas todas las "riendas" para que así fuese...

                                                                                       


El Alma que somos todos y cada uno, se está auto-restituyendo y como se ha dicho infinidad de veces, ahora es el momento más óptimo (pues el Ciclo Solar sigue energizando todo) y nos recuerda amorosamente aquello que ya sabemos y que guardamos en la memoria cósmica, el compromiso dentro del ciclo terrestre en el que estamos inmersos, para proseguir conscientes el camino de ascenso hacia el hogar cósmico de orígen, al que pertenecemos, limpiando y serenando cada uno la propia mente para que el Alma con su precioso Intelecto la llene de pensamientos amorosos y de paz, de serenidad y altruismo, de libertad y respeto mutuo, de alegría y felicidad, de perdón y agradecimiento, de comprensión y tolerancia, de equilibrio y discernimiento, de luz y ternura, de entendimiento y saber, de humildad y sencillez, de verdad y sinceridad, de Consciencia Plena y Despierta...

Dejemos ahora nuestro cuerpo, por un rato, en esta densidad física, reposando muy relajadamente...  Nos concentramos en nuestra respiración: inhalar, retener por unos instantes, exhalar (varias veces)...  Hagámonos conscientes de nuestros órganos físicos maravillosos, en su perfección, en el torrente sanguíneo precioso y lleno de VIDA, en todas las células, precisas, luminosas y sabias en su contenido...   Por unos instantes sentimos la vibración de esta globalidad corpórea tan perfecta y agradecemos...  A continuación y en Consciencia de Alma nos elevamos vaporosos y livianos por encima de nuestro cuerpo físico, sintiéndonos flotar sobre la estancia, luminosos, alegres, elevándonos más y más por encima de los tejados de la ciudad, vemos el ir i venir de la gente, diminuta desde aquí, por calles y plazas...  El ruido de la ciudad se aleja rápidamente, mientras distinguimos la Tierra, nuestra amada Gaia, en toda su magnificencia y belleza multicolor...   Un SILENCIO especial nos envuelve mientras fluimos y fluimos por el espacio infinito, lleno de cuerpos de luz, planetas llenos de VIDA en su multidimensionalidad...  Dentro de este fluir nítido y amoroso, nos sentimos atraídos por un Punto de Luz mucho más luminoso que todos los demás, con una intensa coloración de tonos azulados-dorados-bermejos, su poderosa radiación nos acaricia, nos acoge y, de repente, nos encontramos como suspendidos en una estancia sin límites, en plena felicidad, por entre el ruido milagroso del SILENCIO que hace vívida nuestra conexión con el TODO, con la FUENTE INAGOTABLE...  Estamos en Casa, así lo sentimos, el Hogar Cósmico de Origen...   Inenarrable es la consciencia de conexión, indefinible el tiempo que no existe sino en un Eterno AHORA...  Finalmente y a incalculable velocidad, retornamos al cuerpo físico, siendo auténticas vivencias del Alma, para seguir fluyendo desde el ámbito físico, donde estamos...

           OM  SHANTI      NAMASTÉ     OM MANI PADME HUM     AUM       AMEN


viernes, 20 de septiembre de 2013

TODOS LOS ROLES IMAGINABLES


Es conveniente y saludable "parar la marcha" que uno lleva, los ritmos frenéticos y trepidantes, automáticos y mecanicistas, tan alejados de la consciencia,  y quedar quietos, silenciosos en medio del ruido anihilante, y comenzar a preguntarnos muy profunda e internamente los interrogantes del "despertar consciencial": "Quién soy?", "De Donde Vengo?", "A Donde Voy?".  El porqué de esta acusada sensación de cansancio y aburrimiento, como de haber hecho ya muchas veces una misma "obra teatral"(la vida humana), con todos sus tópicos, angustias, dramas, dolor, miedo,  efímeras alegrías, y los mismos papeles y personajes intercambiados de todas las maneras posibles.   En si misma, esta "sensación" puede ser como una "alarma", un "aviso", un "toque de atención", que proviene de muy adentro, del Ser Interno...  Dado que hemos venido muchas veces a la existencia física a experimentar absolutamente todos los roles.  Precisamente, todos los roles imaginables...  La existencia actual, para muchos seres humanos (cada uno tiene que dilucidarlo) es ya la de "interesarse" por el propio "despertar de consciencia", una vez que se han vivido todas las experiencias necesarias y posibles, dentro del ciclo de las existencias humanas (el samsara tibetano) en este plano tridimensional del que todos formamos parte integral.

                                                                                      



La importante cantidad de anhelos espirituales de estos tiempos, no és en absoluto, casual.  La actual Humanidad es muy antigua en este planeta, muy veterana, y lo ha protagonizado absolutamente todo, en inacabables etapas sucesivas. Por eso ahora, importantes grupos humanos, preparan su "retorno al hogar cósmico de orígen" restaurando en su interior la verdadera identidad espiritual y cósmica, o "despertando consciencia", que viene a ser lo mismo. 
También -y como no se ignora-, los ciclos cósmicos, como el presente, son portadores de grandes estímulos energéticos, muy motivadores y activadores, del corazón y del centro emocional, proclives al "trabajo interno" y al "despertar de consciencia".  De aquí vienen tantos despertares, anhelos y renovadas inquietudes interiores, que configuran lo que trato de explicar.  Si este proceso, a veces, puede "parecer lento" se debe al propio "estado de consciencia" que infunde esta "edad del hierro" o época actual, a los desequilibrios humanos y a los problemas "kármicos" que la humanidad lleva produciendo en cada etapa existencial. No obstante eso,  se ha abierto la "etapa de confluencia" y los estímulos al "trabajo interno" no cesan y las buenas vibraciones cósmicas siguen llegando afortunada e incansablemente.  Es obvio que no harán el trabajo por la humanidad:  este lo tiene que llevar a cabo cada uno, desde la paz, la alegría y la fuerza de vivir estos instantes especiales. 

                                                                                    

Por eso es importante "pararse" (como decía al comenzar) para fluir en el  perfecto Silencio Interior, esta consciencia del instante especial, esta consciencia del alma (que cada uno es), este eterno aquí y ahora, que demasiado se contempla a través del "Velo de Maya", desde la ilusión del "ego", que realmente distorsiona toda perspectiva consciente -y que, si seguimos "distraídos"- nos esclaviza con los espejismos y apegos que nos vuelven "ciegos" de consciencia.
En el silencio calmado de la más íntima estancia, calmo la mente agitada y a veces aturdida, y penetro en el verdadero silencio interior, en ausencia de pensamientos: es cuando fluyo en todo, y reconozco el alma que soy:  ni busco, ni espero, soy y me se el propio fluir que me lleva más allá del mundo de las formas, dentro del real ahora, permanente, indivisible, inmensurable, infinito...
A través de la meditación más sencilla, como es el Raja Yoga uno puede salir de este mundo ilusorio y percibir la realidad des de dentro, ser plenamente la propia alma, recuperar la memoria cósmica u original, comunicar directamente con nuestro Padre-Madre, y llenar de esta vibración primigenia y original, corazón y mente, recobrando consciencia, de momento en momento y de instante en instante, con muchísima paciencia..*

                                                                                      

                                                                                             

sábado, 14 de septiembre de 2013

RECUPERANDO "SIDDHARTHA" DE HERMANN HESSE


Es interesante y gratificante volver a lecturas tan clarificantes del "camino interior" como esta historia de "Siddhartha".  Según el momento consciencial que uno esté viviendo, así es el "mensaje" que se puede asimilar del sabio libro de Hermann Hesse, donde se van ejemplarizando muchas de las fases y momentos culminantes, y de reflexión que vive el Alma en el proceso al "despertar" del lastre e influencia del "ego".   En él puede uno encontrar, desde el Siddhartha joven, hijo de un Brahmán, tempranamente lleno de inquietudes espirituales y una fina inteligencia, su estancia con los ascetas "samanas" hasta su posterior aprendizaje amoroso con la cortesana "Kamala", haciéndole de maestra en esas artes, pasando por su amistad con "Kamaswami", el rico mercader, en donde conocerá las llaves de la opulencia así como los placeres efímeros y con frecuencia decepcionantes de la materia, cuya experiencia y dureza lo llevarán al punto justo de quitarse la vida -aunque de todo, finalmente, extraerá Siddhartha un valioso conocimiento-, hasta llegar a su reencuentro con el barquero que ya conociese en su juventud, "Vasudeva", con quién se quedará aprendiendo muchas lecciones del interno camino, pues se trata de un sabio iluminado que "sabe sentir las voces del río"...

                                                                             

Y oye y siente esas voces con su infinita paciencia y la unicidad consciencial que fluye por todo su ser, pasando viajeros de una a otra orilla, y penetrando en plena meditación al corazón misterioso de la corriente fluvial, de quién conoce sus secretos, y le habla quedamente en el oído y en el espíritu, sin doctrinas, sin maestros ni gurús...  Y este es el mismo legado de sabiduría que en el transcurso de los años, recibirá Siddhartha hasta alcanzar la propia iluminación, culminando ya su proceso (  ausente  Vasudeva e ingresado  ya en el Nirvana) y reencuentra a su amigo de juventud, Govinda, que está con el grupo de seguidores del Buddha Gotama.
Siddhartha descartó desde su juventud las religiones, las doctrinas y los maestros, y traía dentro de si una sabiduría innata aunque faltándole aún, la necesaria experiencia práctica de la vida.  Sabía escuchar su voz interior que le inspiraba consejos y fuerza para avanzar en todas las experiencias de este mundo dual, pues no ignoraba que le eran del todo necesarias en su camino hacia la iluminación.

                                                                                       

                                                         SIDDHARTHA  Y  KAMALA

Muchos se contentaban formando parte de un grupo religioso, aceptando y acatando unas normas y preceptos doctrinarios, para toda la vida.  Siddhartha en su interior, no aspiraba a eso, él quería fluir libre como un pájaro, abriéndose a toda la experiencia que el conocimiento le reclamaba: así lo hizo, así lo consiguió hasta la iluminación.
Por todo eso y mucho más aún, el libro de Hermann Hesse en si, lleva un gran conocimiento y un mensaje dirigido al Alma, siempre con matices para todas las consciencias en su nivel evolutivo en el momento de leerlo y asimilarlo.
Evidentemente que se me ha hecho nuevamente provechosa en este final de verano de 2013, su lectura, que he recuperado fresca y limpia como el rocío en mañana pre-otoñal, después de más de veinte años, cuando me "tropecé" con él por primera vez.   Amigos, amigas: os invito a leer este magnífico libro, todo un clásico que podéis encontrar en vuestra librería habitual. 

                                                                                     



jueves, 29 de agosto de 2013

INSTANTE PRESENTE: SORPRENDENTE, MÁGICO, PERFECTO...



El instante presente es tan sorprendente, tan mágico y perfecto, que se vive poco en su total integridad, y cuando se consigue vivir, tan solo una "chispa" superficial de este, se tiene la sensación que se escurre rápidamente como agua en  desagüe; y es que literalmente no se puede "coger", y si "lo piensas", lo mandas al pasado, perdiéndolo, porque "solo quiere" ser vivido con fluidez, sin cuestionamientos, con plena aceptación, con serenidad y sin intromisiones de una mente dirigida por el ego...  Si se "complica" es porqué los "apegos" tienen aun suficiente peso para retenernos en sus trampas, y seguir secuestrando la libertad natural y original de las "Almas" que somos. 
El "Instante Presente" se encuentra en la línea del tiempo consciente, y jamás se puede encontrar en el "pasado", ni en los "apegos" que son ataduras con las que, con frecuencia uno se identifica, y que impiden avanzar en el proceso del auto "despertar".
Todo fluye y está en su momento preciso y "es imprescindible llegar a aceptarlo".  Todo se encuentra en la situación que le "corresponde", ni mejor, ni peor, sino la que resulta de las diversas circunstancias anteriores.  Y todo el mundo es libre de dirigir y encaminar su propia vida, desde el momento en que es "consciente" para hacerlo.

                                                                             


El instante presente es de una plenitud total que contrasta drásticamente con la mecanicidad, el estrés, las prisas, el desequilibrio trepidante de la sociedad de los "on line", la rapìdez, la inmediatez, la ansiedad, la insaciedad y la inconsciencia desequilibrada y secular del ego, ignorante severo "que lo quiere saber todo" a diferencia del Ser o Alma Inmortal que objetivamente somos y que dispone de una sabiduría cósmica conectada con la Fuente Suprema.  La plenitud del Instante Presente sitúa a cada ser humano en la conexión con el "Todo o Fuente" y, por tanto, en la recuperación de la memoria cósmica, que la experiencia humana en "3D" enturbió o borró momentáneamente, dando lugar al ego, que siempre intenta "suplir inútilmente" al Alma que verdaderamente anima a cada cuerpo físico.  De aquí la importancia de "vivir el instante" para retornar al ser humano a su coordenada original.  Pero eso requiere un esfuerzo:no es algo que se haga solo: debe existir el anhelo, el sentimiento, la emoción y la firme decisión para realizar este trabajo consciente,

                                                                                     

La personalidad humana esta imbuida de "ego" debido a las culturas y tradiciones, a los sistemas de creencias religiosos, sociales y políticos, que en su mayor parte, no han contribuido al estímulo individual ni colectivo conducente a una regeneración integral humana, todo lo contrario, se ha fomentado el fortalecimiento del ego en detrimento de la consciencia, del Alma Inmortal, que se ha mantenido en un estado de aletargamiento, de modorra.  Aun así, eso, no justifica ni exime al hombre de su libre albedrío, ni de utilizar este responsablemente: absolutamente todos estamos interconectados, en nosotros y con la Gran Fuente, y podemos tomar decisiones individuales en todo momento: sobre nuestra vida, sobre nuestra actitud, sobre la consecución de nuestros anhelos, sobre nuestro destino, sobre nuestra manera de pensar, actuar y relacionarnos con los demás, etc., por adversas que sean las circunstancias que nos envuelven: lo cual nos hace directamentte corresponsables de todas las situaciones que han configurado y configuran la propia vida.  Por eso, antes de buscar "culpables externos" a todos los problemas y desequilibrios (personales y colectivos) de todo tipo, que nos envuelven (y que es lo más corriente), conviene mirar a nuestro propio interior y hacernos conscientes de esa "corresponsabilidad" que todos y cada uno tenemos.
El actual colectivo humano ha venido infinidad de veces a este mundo tridimensional en distintas etapas, a cubrir experiencias, situaciones, dramas y alegrías de todo tipo y participando desde todos los roles imaginables, por lo tanto: "quién esté libre de culpa, que lance la primera piedra...  
Más en contrapartida, si hay algo nuevo bajo el SOL: el momento que está viviendo la "nueva humanidad" (de lo cual los principales medios mundiales no hablan) la transformación que se está gestando en todo el planeta Tierra, que hace "poco ruido", poniendo nuevas bases, los valores del Alma y del Espíritu, revitalizando la conexión y avivando la lucidez de la Consciencia, desde el Ahora, desde el Instante Presente: Sorprendente, Mágico, Perfecto...*

                                                                              

                                                                                 
                                                                           

                                                                                   

                                                                             

martes, 20 de agosto de 2013

EL RETO DE RECORDAR...


En realidad al ser humano no le hace falta "aprender lo más profundo" por una razón muy sencilla: "ya lo sabe".  Y lo sabe en lo más profundo.  No recordar-lo es la disyuntiva a la que se enfrenta junto con el reto de venir a experimentar en la materia más densa, comandando un cuerpo físico hecho a medida para el caso. Y recordar (cuestión de memoria) se hace "difícil" por la vida desbordante, frenética y estresante que en general se vive hoy en día. Y "puestos a olvidar" se puede decir que hemos olvidado "todo" o casi: ¿De donde venimos? Nuestro hogar de origen en el Universo Multidimensional.  ¿Hacia donde vamos?  (¿Porqué hemos venido aquí?), o dicho de otra manera, "¿cual es el reto verdadero, el objetivo de esta toma de decisión"? ¿Es el propio crecimiento espiritual de cada uno y la expansión de la Vida, también en las dimensiones más densas, donde la materia toma la máxima preponderancia?  Siento que así es, pero que además, "todo esto" forma parte de un "Grande e Inabarcable plan", tejido en los telares cósmicos de la Gran Fuente, y por tejedores de alto nivel y muy divina ética. 
Todo es Vida, Amor y Libertad en el Universo.  También nosotros los humanos, hemos "decidido ser y estar aquí", por etapas de miles y miles de años, dentro de este tiempo ilusorio, que nos ha traído tanta "confusión", apartados del "no-tiempo" o del "presente continuo", que jamás desgasta las sublimes energías de tantos y tantos seres como pueblan el espacio infinito, en expansión constante y permanente, con medidas que también "hemos olvidado".

                                                                                                       

                                               
¿Por qué el reto de recordar?  Pues porqué este anhelo lo llevamos dentro todos los humanos sin distinción, a pesar de que se le dan diferentes interpretaciones.  Con frecuencia el substrato de los más profundos anhelos espirituales se sustenta (sin saber-se muchas veces) en este "reto", que anida en lo más profundo del corazón y va tomando consistencia a medida que el hombre toma consciencia de su propia trascendencia y se hace las preguntas capitales de la filosofía:  "¿quién soy?, ¿de donde vengo?, ¿a donde voy?".  Preguntas que el hombre se hace desde las limitaciones del "ego" en el mundo físico, aunque sintiendo, a pesar de todo, la gran "potencia" olvidada de su fuerza interior, que "le parece que desconoce" y que no puede obviar, porque tiene un peso intrínseco que es el AMOR, la fuerza invisible-universal que a todos une, que es de un rango superior y es la base vital de las almas luminosas que realmente somos, "enfundados" en nuestros cuerpos físicos perecederos y con caducidad.  Y es por este AMOR expandido por todo el Universo que somos y estamos aquí para aprender y crecer, amando a todos y a todo: en realidad no estamos aquí por ningún otro interés consciente y objetivo que no sea el AMOR INFINITO E INCONDICIONAL. 
El "reto de recordar", es pues un impulso de cada Alma Inmortal, pues el ingreso y la vida en la materia densa tridimensional (este mundo físico) casi siempre es traumático para las almas y seres espirituales, de vibración mucho más sutil, y también de frecuencia más elevada, que esta densidad dimensional vuelve lenta y condicionada, hasta el extremo de "hacernos olvidar" (salvo raras y maravillosas excepciones) nuestra identidad original y de generar este "famoso ego" entrometido, que "todo lo quiere saber desde la ignorancia más absoluta" y "creación mental al margen del alma aturdida que somos) y basado en el miedo, el odio, el orgullo, la soberbia y muchas más derivaciones generadoras de los errores y la confusión en el mundo.  
El "ego" crea en el hombre físico la ilusoria "falsa personalidad" -que sin un trabajo interno que la "frene-, se va formando a lo largo de cada etapa existencial, y al final de cada etapa "desaparece" cuando muere el cuerpo físico, porque realmente no forma parte del legado real y objetivo del Alma.    

                                                                               
                                                               
Por otro lado, todos podemos ver cual es el resultado práctico de un mundo que no parte de la "consciencia del alma" y basado en los errores y confusiones del "ego": es el mundo que tenemos ahora y aquí, miremos por todos lados lo que encontramos... Y eso también es el "espejo" de lo que una parte importante de la humanidad lleva dentro de si,  aun con la extraordinaria transformación consciencial generada a partir del año 2012, que es real y va progresando.
La MEDITACIÓN es una de las herramientas, sino la mejor, para recuperar esa memoria cósmica "olvidada temporalmente" ahora y aquí. Es la forma de entrar en conexión con "lo que verdaderamente somos".  El SILENCIO permite, una vez que el cuerpo físico está bien relajado y aquietada la mente, entrar en este espacio interior, donde nos podemos reconocer como las "entidades espirituales que somos", es aquí, con mucha práctica, que podemos llegar a "reencontrar" esta memoria vital llena del conocimiento de todo lo que somos, y abrir vías de conexión con la "intervenida" memoria física cotidiana y ahuyentar al "ego", con lo cual "desaparece" una de las peores y más pesadas sombras de la humanidad:: el miedo, que en el fondo no es más que ignorancia. 
Cada uno puede encontrar la forma de MEDITACIÓN más idónea y con la que mejor se encuentre.  Si nunca hemos meditado, recomendaría el Raja Yoga porqué es el sistema menos "exigente" en cuanto a la postura del meditador: solo hay que poner la espalda derecha o recta, y uno puede practicar directamente sentado en una silla, si se prefieren otras posturas o "asanas" es voluntario, pero la espalda derecha es algo primordial.  Uno puede empezar con pequeñas "meditaciones guiadas" que ayudan a dar los primeros pasos.  Al principio 15 o 20 minutos de duración e ir sumando tiempo según se practique. 
Es interesante comenzar el día con una meditación y terminarlo con otra antes de dormir. Eso llena de equilibrio, de paz y de consciencia todo lo que hacemos durante el día y nos prepara para el descanso; nuestra relación con los demás se torna respetuosa y tolerante, y se va tomando consciencia de que somos luminosas almas inmortales reunidas circunstancial y amorosamente en este mundo*
                                                                                      

sábado, 3 de agosto de 2013

LA ACEPTACIÓN


La manera receptiva de estar en el presente, viviéndolo a fondo, de manera consciente, pasa por la "aceptación", que es la actitud objetiva de "aceptar" todo lo que nos trae la realidad, en forma de circunstancias diversas (muchas de ellas generadas por nosotros mismos), situaciones o eventualidades que, una vez que las tenemos delante, hay que resolver de una manera u otra.
El hecho de "aceptar" la realidad que nos viene, en vez de ofrecer resistencia o rechazo, coloca a la persona en el camino de dar las más correctas soluciones al dilema que se trate. "Aceptar" no quiere decir, de ningún modo, "estar de acuerdo", simplemente es una aceptación natural del presente, del aquí y ahora, tal y como llega a nosotros, sin juicios ni etiquetas.
"Aceptar", comenzando por la actitud, es "afrontar" de una manera lúcida y consciente cualquiera de las situaciones que nos puede deparar la vida; hacerlo así, aporta al instante presente grandes dosis de serenidad y estabilidad. Raramente desde el ejercicio consciente de la "aceptación" recorrerá uno a actitudes de violencia o de huida de la realidad.
El "poder de afrontar" es significativo cuando aceptamos todo lo que nos trae la realidad, sea del signo que sea, y eso nos capacita para encarar la peor de las situaciones de la mejor manera posible.
                                                                                   


La "aceptación" nos hace también responsables frente a cualquier circunstancia, y esta es una, sino la principal, virtud del ser humano intrínsecamente libre y laboriosamente consciente.  Porque la "consciencia" si bien todos la tenemos, con frecuencia se requiere de una disciplina mental y psicológica, capaz de restituir las cualidades y poderes del Alma original que somos, la verdadera entidad espiritual, que se sirve admirablemente de un maravilloso cuerpo físico, mientras duran las etapas terrestres.  Así el hombre recupera los parámetros de su libertad original "perdida", va emprendiendo el camino consciente, objetivo y responsable, que le irá reponiendo a la vez, todas las cualidades y poderes originales "olvidados" en el tránsito tridimensional. 
La "aceptación" pues, sin juicios previos,  ni etiquetas, es siempre de una importancia capital, es un factor de equilibrio imprescindible en la práctica del ahora consciente, puesto que nos hace humildes, reflexivos, equilibrados, serenos, estables, con dominio pleno para afrontar las más complicadas situaciones.  La "aceptación" siempre es la antítesis de la "reacción"(fácilmente precipitada, inconsciente y garantía de "fracaso"), del "rechazo"(que indica la no voluntad para afrontar), o de la "huida"(que básicamente indica miedo).

                                                                                    


No digo "fácil", ni "difícil": pero si que este cambio hacia la "consciencia" no se hace de un día para otro.  Se requiere paciencia hacia si mismo, y más cuando se está acostumbrado a "reaccionar" ante las situaciones, en vez de "activar la aceptación" que poco a poco (si se practica) va desplegando otras cualidades complementarias básicas y vitales, como la "paciencia" misma y el "auto respeto"  Primero hay que entender lo que aquí se plantea, llevarlo a la "comprensión de fondo", y si uno ya toma la "decisión": comenzar a practicar.  Se podrá comprender entonces "lo arraigado" de algunas costumbres "erróneas", a nivel de nuestra psique, cuando después de mucho tiempo de practicar, se presenta una situación inesperada, y salta "automáticamente" aquella "reacción" que ya casi dábamos por erradicada.  Eso solo indica que, como en todo, no hay que desfallecer jamás, incluso cuando todo "parece" que va al revés, hay que seguir trabajando, siempre desde el instante presente, con paciencia, persistencia y una firme decisión. 
La "aceptación" allana, acerca y facilita mucho, el trato y la relación con las personas de nuestro entorno. Partiendo de la base de la aceptación de uno mismo y de todos los demás tal como son, sin juicios ni etiquetas (aquello de: "me gusta", "no me gusta", "no lo puedo ni ver...", "me da rabia", "¿qué se habrá creído?", etcétera, etcétera).  Aceptar al otro tal como es sin juzgarlo, sin etiquetarlo.  Con frecuencia aquello que "no nos gusta" de los demás, no es sino una "proyección" de nuestros propios defectos "reflejados en ellos". Y eso no resulta nada agradable.  Hay que trabajar también desde esa perspectiva: la "aceptación" por delante de todo, puesto que nos da serenidad, nos estabiliza, nos hace reflexionar, intuir e incluso discernir, porqué esta acción se hace "desde la "Consciencia del Alma", es decir, en "intima recordación del Ser", nuestra íntima, sola y única "identidad luminosa": como siempre debemos "mirar, ver y tratar" a todos nuestros semejantes...*

                                                                                         



viernes, 26 de julio de 2013

ALIMENTACIÓN CONSCIENTE: CURSO (piloto) DE MACROBIÓTICA EN MARGANELL


El 21 de Julio pasado tuvo lugar en nuestro refugio de Marganell el 1er Curso de Cocina Macrobiótica impartido por "El Rincon del Tenzo" cuyo administrador del Blog y Tenzo principal (cocinero de los monjes Zen) es nuestro entrañable amigo y colaborador Sergi Gámez y su compañera Nuria Luis, que juntamente con Joana Luis y Dani Téllez, configuraron el más competente equipo de cocina macrobiótica imaginable.  
Este ha sido un "curso piloto", tras el cual, estamos seguros de ello, seguirán otros más, entrando de lleno en esta vía de interés creciente, creatividad y expansión, no solo del vegetarianismo y el veganismo (de los que también son expertos), sino de la gran cocina macrobiótica, en definitiva una feliz aportación a la alimentación consciente y saludable, que se complementa admirablemente con la práctica de la Meditación, tanto Zen, como Raja Yoga, etc,, y Despertar de Consciencia, como piezas fundamentales del camino integral hacia el progreso humano y espiritual, donde hoy en día fluye y confluye la "nueva humanidad consciente.

                                                                                  

El "menú" del Curso fue el siguiente: Entrante: Sopa de Miso.  Plato Combinado: Arroz basmati con crema de zanahoria, Brécol escaldado al horno gratinado con bechamel  vegetal de harina de espelta,  Algas Azukis con Kombu sazonadas con tamari, Ensalada verde.  Postre: Tarta de compota de manzana y pasas de corinto (este elaborado por Joana Luis), Otros: Té Kukicha.
Como el propio Tenzo Sergi anuncia en su Blog el resultado final fue, pues, un menú muy equilibrado 100% ecológico, 100% vegano, cocinado con productos locales libres de pesticidas, azúcares, quimicos, conservantes, refinados, etc.
Desde este Blog queremos felicitar efusivamente al Tenzo y a todo su equipo por tan grata iniciativa y por el gusto de haber escogido nuestra ubicación del refugio de Marganell, tocando al Parque Natural de la Muntanya de Montserrat, para llevarla a buen término. Ellos ya saben que disponen de este lugar privilegiado para todas las iniciativas de ese estilo que quieran emprender. 
No me queda sino desde aquí, invitaros a todos y a todas, a visitar el Blog "El Rincón del Tenzo"
http://elrincondeltenzo.blogspot.com.es  y aprender del gran conocimiento que destilan sus páginas y múltiples recetas de alimentación consciente.
(El foto-montaje que acompaña la presente entrada pertenece en su totalidad a "EL RINCON DEL TENZO")*